La Plaza Moyúa es uno de esos lugares que, aunque lleves toda la vida cruzándolo, nunca deja de sorprenderte. Yo mismo paso por allí casi a diario y aún hoy sigo levantando la mirada para ver cómo cambia con la luz, el movimiento y el ritmo de la ciudad. Es un cruce de caminos, sí, pero también una pieza clave en la identidad de Bilbao: historia, arquitectura, vida urbana y contrastes… casi todo pasa por aquí.
Qué es la Plaza Moyúa y por qué es tan importante
Moyúa —o “Plaza Elíptica”, como es conocido en bilbao de toda la vida— es el corazón simbólico del Ensanche. Ocho calles llegan a ella sin perder su nombre, algo poco común en urbanismo y que ya dice mucho sobre su función como nudo central.
Es punto de paso para oficinas, compras, turistas y vecinos, y al mismo tiempo un espacio donde sentarse, observar o desconectar unos minutos.
A mí siempre me ha parecido un lugar increíble: tiene una presencia que impone sin esfuerzo, una especie de equilibrio entre lo elegante y lo cotidiano. Pero también es cierto que, como cualquier rincón vivo de una ciudad, tiene sus imperfecciones… y eso es parte de su encanto.
Historia de la Plaza Moyúa: del diseño original a la remodelación moderna
José Luis Salinas y la creación de la plaza
La Plaza Moyúa tal y como la conocemos fue diseñada en la década de 1940 por el arquitecto José Luis Salinas. Su forma elíptica no es un capricho: responde a la idea de generar un espacio amplio, ceremonial, que ordenara la confluencia de las grandes avenidas del Ensanche.
En aquella época, todas las fachadas que la rodeaban mantenían una armonía monumental. De hecho, cuando investigué un poco sobre su historia, descubrí que antes prácticamente todos los edificios que la rodeaban eran espectaculares.
La reforma de Manuel Salinas (1997)
En 1997, seis décadas después, Manuel Salinas —hijo del arquitecto original— la remodeló con bastante sensibilidad. Conservó la estructura principal, recuperó la fuente histórica y añadió farolas de acero y bancos más funcionales.
Aprovechó para reforzar la mezcla entre tradición y modernidad: un gesto que define muy bien la transformación de Bilbao a partir de los años 90.
Cambios recientes: peatonalización, accesos y transformaciones urbanas
En los últimos años, Moyúa ha vivido varios intentos de peatonalización, idas y venidas en los planes municipales y algunos debates públicos intensos. También se han añadido pasos de peatones más directos y ha habido pequeñas mejoras de accesibilidad.
La plaza sigue evolucionando, aunque la apuesta principal, su peatonalización, haya sido pospuesta en un par de ocasiones y a día de hoy no hay ningún proyecto en firme.
Arquitectura y diseño: una plaza elíptica única en Bilbao
Los ocho parterres
El diseño de la Plaza Moyúa combina ocho parterres alternando estilos inglés y francés. Aunque todavía mantienen su belleza, reconozco que “los jardines han vivido mejores épocas”: basta ver fotos antiguas para darse cuenta de hasta dónde llegó el cuidado de la jardinería en tiempos pasados. Aun así, sigue siendo un respiro verde en mitad de una de las zonas con mayor tráfico de la villa.
La fuente central: icono y punto de referencia
La fuente original, restaurada en la reforma de los 90, es uno de los símbolos más reconocibles. Su sonido acompaña el tránsito y, a ciertas horas, amortigua incluso el ruido del tráfico. Para muchos visitantes es simplemente un punto bonito; para quienes pasamos cada día, a veces creo que no lo valoramos lo suficiente.
Farolas, bancos y elementos urbanos
El mobiliario urbano mezcla acero moderno con líneas clásicas. Es discreto, y eso es una virtud: deja que los edificios sean los protagonistas, pero también que quienes cruzamos la plaza tengamos zonas cómodas para sentarnos o esperar.
Edificios emblemáticos: lo mejor… y lo que “canta” un poco
Aquí es donde Moyúa muestra su carácter más bilbaíno: mezcla de grandeza, historia… y decisiones urbanísticas que algunos seguimos sin entender.
Palacio Chávarri
De estilo neoflamenco, y obra del arquitecto belga Paul Hankar, es quizá el edificio más fascinante de toda la plaza. Sus ventanas, todas diferentes entre sí, son un prodigio conceptual. Siempre recomiendo rodearlo despacio.
Hotel Carlton
Un clásico absoluto del estilo Segundo Imperio francés. Y no es solo bonito: tiene historia política en cada esquina, incluida su etapa como sede del Gobierno Vasco en la Guerra Civil.
Edificio de la Agencia Tributaria
Rehabilitado hace pocos años, es funcional y contundente. No es el más bello, pero ha ganado presencia tras la restauración y la retirada del águila.
El Banco Santander y los contrastes modernos
Sigo sin comprender cómo permitieron construir el edificio del Banco Santander. En un entorno tan cuidado, su estética disonante rompe la armonía que, históricamente, había sido uno de los sellos de la plaza (no voy a poner ni foto).
Otros edificios relevantes
Edificio Aurora, con su toque art déco.
Acceso a los fosteritos del metro.
Casas históricas del Ensanche hacia la Gran Vía.
Cómo llegar a la Plaza Moyúa
Metro y fosteritos
La estación Moyua es una de las más importantes del metro, con dos accesos emblemáticos diseñados por Norman Foster. Los “fosteritos” son ya parte del ADN visual de la ciudad.
Autobuses y aeropuerto
En la misma plaza paran autobuses urbanos y la línea directa al aeropuerto de Bilbao, lo que la convierte en un punto estratégico para viajeros.
Conexión con Gran Vía y el Ensanche
Desde aquí se accede fácilmente a la Gran Vía (atraviesa la plaza literalmente), al Guggenheim (a 10–12 minutos) y a las principales zonas comerciales y culturales.
Qué ver y qué hacer en la Plaza Moyúa
Paseo por los jardines
Pasear observando los edificios de la plaza, mientras la fuente ofrece un respiro agradable entre tanto ruido, tráfico y gente. Incluso sentarse un rato a observar la vida pasar es casi terapéutico.
Compras y terrazas
En los alrededores encontrarás tanto tiendas de lujo (Gran Via y la paralela Calle Rodríguez Arias) como cafeterías tranquilas. Al salir del trabajo, es común ver a bilbaínos y bilbaínas tomando algo en las terrazas cercanas (calle diputación), justo para desconectar antes de volver a casa.
Rutas recomendadas desde la plaza
Moyúa → Guggenheim (camino por Recalde o Iparraguirre).
Moyúa → Plaza Circular → Casco Viejo.
Moyúa → Doña Casilda → Museo de Bellas Artes.
Se trata un lugar imprescindible, por lo que aunque no este en tu itinerario, seguro que en una estancia de uno o dos día por Bilbao pasas por ahí en algún momento.
Conclusión
La Plaza Moyúa es mucho más que un cruce monumental: es un lugar que se vive. Quien pasa ocasionalmente la ve bonita; quien lo hace cada día, como yo, descubre contrastes, cambios, historias y pequeños detalles que la hacen única.
Es un punto de encuentro entre lo que fue Bilbao y lo que está siendo.
❓ Preguntas Frecuentes sobre la Plaza Moyua
¿Por qué se llama Plaza Elíptica?
La plaza Moyua se llamas así debido a su forma geométrica. El nombre oficial es en honor a Federico Moyua, quien fuera alcalde desde 1909 a 1913, y desde 1924 a 1930.
¿Qué edificios destacan alrededor de la Plaza Moyua?
Principalmente el Hotel Carlton y el Palacio Chávarri.
¿Qué metro llega a la Plaza Moyua?
A la parada de la estación Moyua se puede llegar a través de las líneas L1 y L2 del Metro de Bilbao.
¿Es peatonal?
No completamente, aunque ha habido múltiples proyectos en esa dirección.
¿Qué ver cerca?
Cerca de la Plaza Moyua hay muchisimas cosas que ver, entre las que destacan la Gran Vía, Museo de Bellas Artes, Parque Doña Casilda y el Museo Guggenheim Bilbao.

